sábado, 27 de abril de 2013

Cuestión de actitud y pequeños gestos


Al acabar la primera edición de la formación de voluntarios de Amics dela Gent Gran , pedi opinión sobre el curso. Un comentario de los participantes me impactó especialmente, por inesperado y por recurrente:"Ojala hubiera hecho este curso antes de que mis padres murieran".

A nuestra cultura le incomoda la vejez porque la siente una etapa de derrota y desespero, y la evita . Sin embargo, es la etapa de la plenitud y de la sabiduría. Ya dijo Victor Frankl, que el máximo crecimiento está en la actitud, en ver la adversidad como oportunidad. Y la vejez es una etapa de desarrollo de la actitud. Una ocasión para ver las pérdidas como un desprendimiento de las cargas, una oportunidad de dar sabiduría, serenidad y memoria de vida.

copyright Paco Guirao
Estar con y por la gente mayor nos hace más humanos, más compasivos. Pero, y de esto casi nunca tomamos conciencia,  nos da sentido y nos hace más inteligentes, porque nos entrena la presencia y la palabra. Y es que estas dos facultades son absolutamente imprescindibles para afrontar con creatividad y anticipación la incertidumbre del cambio en que estamos inmersos profesional y personalmente.

Para saber estar con personas mayores tenemos que hacer dos cosas: desaprender creencias y automatimos sobre "ser mayor" y cómo tratar a "las personas mayores" y comenzar con pequeños gestos. Ambas cosas nos sirven para afilar nuestras competencias humanas y profesionales, pero sobre todo, nos llenan de ilusión y sentido vital.

Os dejo con dos ejemplos sencillos de cómo hacerlo:

El blog Mis tardes con Lola en el que Carme, alumna de la formación de Amics de la Gent Gran,  cuenta sus experiencias como voluntaria.

El video Rosas contra el olvido 2013, con Rosa, de 87 años y Julio, voluntario. Decidme si notaís todo lo que esta "pequeña amistad" ha cambiado, sobre todo a Julio.

Por si os interesa, aquí podéis ver el enlace de la campaña completa.
















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